San Miguel de Tucumán - Provincia de Tucumán
Tucumán se descubre en 5 circuitos turísticos que invitan a
conocer los principales atractivos de la provincia. Valles
Calchaquíes, Las Yungas, Valle de Choromoro, Ciudad
Histórica y el Sur son las alternativas para disfrutar de
los paisajes privilegiados y contrastantes que ofrece la
provincia, además de la valiosa historia que atesora.
Cómo Llegar
Los medios de transporte que realizan el recorrido hasta San
Miguel de Tucumán son variados.
Desde Buenos Aires el micro tarda alrededor de 15 horas para
recorrer los 1.200 kilómetros que separan a la Capital
Federal del Jardín de la República.
Otra opción son los vuelos diarios que cubren este trayecto
en sólo dos horas.
Y para los que desean realizar el recorrido en auto, desde
Buenos Aires la principal ruta es la Nacional nº 9, que
llega por el sudeste desde Santiago del Estero y Córdoba. Si
viaja desde Capital vía Rosario por ruta 9 (Panamericana
ramal Escobar), acorta camino por RN 34 hasta Santiago del
Estero y desde allí por la 9 hasta San Miguel de Tucumán.
La comunicación con las capitales de provincias vecinas de
la región es a través de ruta 9 y 38.Estando ya en la
provincia, los transportes públicos son básicamente tres:
ómnibus, taxi y remis.
Circuito Ciudad Histórica
San Miguel de Tucumán ha sido declarada “Ciudad Histórica”
en 1999, por la riqueza de su patrimonio cultural. Hoy el
centro histórico es el corazón de la urbe cosmopolita y en
él se levantan los edificios de mayor significación cívico
institucional de Tucumán.
Este recorrido invita a descubrir la capital tucumana,
protagonista de la Historia Nacional y dueña de un
importante legado patrimonial. Con una vida cultural intensa
y una particular vida nocturna, la ciudad ofrece distintos
atractivos que permiten conocer lo más auténtico de su
devenir histórico y de su singular presente.
La Plaza Independencia, en el corazón de la ciudad, en la
que destaca la Estatua de la Libertad, obra de la célebre
escultora tucumana Lola Mora. Alrededor de la plaza se
levantan edificios notables que reflejan distintos períodos
arquitectónicos y que bien merecen detenerse en ellos: Casa
de Gobierno, Museo Casa Padilla y Templo de San Francisco.
La Iglesia Catedral, con un estilo neoclásico se impone
sobre la esquina sureste y dos "petit hotel" se destacan del
resto de las construcciones: la Casa Nougués, sede del Ente
Tucumán Turismo y el Centro Cultural Rougés. Sobre calle San
Martín, siempre en el ámbito de la plaza, se erigen el ex
cine Plaza, la Caja Popular de Ahorros, la sede del Jockey
Club, el ex Hotel Plazay la Federación Económica, todo
edificios de gran valor patrimonial. Otras opciones para
visitar dentro del casco histórico son la Iglesia La Merced,
el Museo de Arte Sacro, la Casa Avellaneda y la Basílica de
Santo Domingo. A partir de allí es posible conocer el Museo
Provincial de Bellas Artes Timoteo Navarro y sobre 24 de
Septiembre, el Museo Folklórico(próximamente restaurado). Un
poco más alejado, se encuentra el Parque 9 de Julio, pulmón
verde de la ciudad que es lugar Histórico Nacional donde se
encuentra el Museo Casa Obispo Colombres. También es
recomendable recorrer los alrededores de la Plaza Urquiza
donde se ubica un interesante conjunto arquitectónico
compuesto por el edificio de la Legislatura, el Casino y el
Teatro
Circuito de Las Yungas
Su belleza sólo se iguala al señorío de las villas y
escenarios naturales de su sinuoso itinerario: Yerba Buena,
San Pablo, Villa Nougués, San Javier, Raco, El Siambón, El
Saladillo y el Dique Celestino Gelsi.
Este recorrido invita a tomar un primer contacto con la
exuberante selva de yungas. El paseo comienza en Av. Mate de
Luna, columna vertebral de la ciudad, la que conduce hasta
Yerba Buena. Zona residencial con calles arboladas y
pintorescos chalet rodeados de verdes y floridos jardines,
bares, restaurantes, shopping, numerosos clubes deportivos y
campos de golf donde se desarrollan importantes eventos.
Camino a la Rinconada, por Av. Solano Vera, el circuito pasa
por el ex Ingenio San Pablo, testimonio de lo que fue en su
momento una de las fábricas azucareras más destacada de la
provincia. El camino permite ir introduciéndose en la
exuberante Selva de Yungas donde predomina bosque de molles,
lapachos, tipas, laureles y jacarandaes. La imagen de un
Cristo forjado en hierro indica la llegada a Villa Nougués,
construida entre lomas y quebradas. Esta hermosa localidad
de casas veraniegas data de 1899, destacándose una capilla
medievalista, una agradable hostería y un campo de golf
enmarcado por el soberbio ambiente montañoso.Con hermosa
vista hacia los valles, unos kilómetros más adelante se
encuentra Loma Bola , base predilecta para los aficionados
al deporte del parapente.
Tras continuar por el camino de cornisa, un gigantesco
cristo redentor anuncia la cumbre del cerro San Javier a
1270 m s.n.m. Desde sus praderas y lomadas se tiene
inigualables vistas panorámicas de la ciudad. Esta villa
nació en 1942 junto a la Hostería Club Sol que invita a
detenerse para almorzar y hospedarse, pasando una jornada
agradable, disfrutando del paisaje y de los vuelos de
parapentistas y aladeltistas. Continuando por RP 340, hacia
el norte y antes de llegar al valle de La Sala, está el
acceso a la Cascada del río Noque, donde este paisaje de
nuboselva se combina con el encanto de un chorro de agua que
desciende por las resbaladizas rocas hasta caer en un
piletón cristalino.
Tras empalmar con ruta 341, el camino lleva hacia Raco y El
Siambón donde se aprecian bosques de pinos en los campos que
circundan al monasterio de los monjes Benedictinos,
construido con piedras del lugar y situado en la cumbre de
una alta lomada. Se destaca la capilla por su sencillez y
luminosidad. En la entrada hay un puesto de venta de los
tradicionales productos que los monjes preparan desde varias
décadas, como licores, jaleas, dulce de leche y miel. Muy
cerca de allí, una cancha de golf invita a disfrutar de sus
greens rodeados de selvas y pronunciados desniveles, junto a
un country que satisface las exigencias del confort.
Forman parte de este recorrido, regresando por RN 9, el
Dique Celestino Gelsi, antiguamente llamado “El Cadillal”,
donde se puede realizar actividades naúticas (esquí
acuático, regatas, remo, windsurf, jetsky, vela) y recorrer
el dique en el Catamarán Arquímides. Y no olvidarse de la
pesca deportiva (tarariras, bagres, mojarras, pejerrey),
como así también el Viaducto El Saladillo, magnífica obra de
ingeniería declarada M.H.N en el año 2000. El final de este
paseo será nuevamente la ciudad de San Miguel de Tucumán.
Circuito Sur
Siguiendo el pedemonte al sur de San Miguel de Tucumán,
entre ciudades pujantes y fértiles cañaverales. Pasando por
viejo pueblo de San Pablo de Lules se visita la antigua
hacienda donde los jesuitas procesaron por vez primera caña
de azucar.
Siguiendo el pedemonte al sur de San Miguel de Tucumán, este
recorrido nos lleva por ciudades pujantes y fértiles
cañaverales. Partiendo de la capital tucumana por RP 301, a
22 km al sur se encuentra la localidad de Lules, donde se
recomienda visitar las Ruinas de San José de Lules,
testimonio de la época de la conquista española. Unos
kilómetros más adelante, podemos detenernos en el Santuario
de la Reducción, donde cada 8 de diciembre se venera a la
Virgen del Valle.
Continuando hacia el sur ya en la RN 38 llegamos a la ciudad
de Concepción, segunda en importancia de la provincia. La
Plaza Mitre, plaza principal, fue bautizada en junio de
1.901, es centro neurálgico de todo el acontecer social y
cultural. Un ingenio azucarero y la intensa actividad
agrícola (papera, citrícola, hortalizas) son las principales
actividades productivas de la zona.
Desde RP 365 arribamos a la localidad de Alpachiri, punto de
partida para visitar las Ruinas de la Ciudacita (4.200
m.s.n.m.) ubicadas en el Parque Nacional Los Alisos, dotado
de una singular belleza natural. Desde Alpachiri por RP 365
al oeste encontramos la zona denominada Cochuna, ideal para
la práctica del senderismo y actividades recreativas al aire
libre.
Otro punto de este circuito para ser visitado es Simoca,
retomando por RN 38 al norte llegamos a la RP 326, tomando
ésta hacia el este, al llegar a la intersección de la RN
157, nos encontramos con esta localidad conocida como la
“Capital Nacional del Sulky”. Es famosa por la tradicional
feria, que se realiza cada sábado, donde se ofrecen los más
diversos productos como comidas regionales, artesanías, miel
de caña, tabletas, pastel de novia, empanadillas, rosquetes,
hasta artículos importados y cigarrillos en chalas. La feria
sabatina es homenajeada con la Fiesta Nacional de la Feria
durante cuatro sábados consecutivos en julio.
Por RN 157 hacia el norte, retornamos a la ciudad capital
para finalizar el circuito.
Circuito Valle de Choromoros
Paseo colmado de paisajes de llamativa fisonomía, abre las
puertas a un valle rodeado de cerros, ríos y parajes
intermontanos con clima moderado, donde las antiguas
estancias nos rememoran a los primeros encomenderos.
Excursiones a caballo, a pie o en bicicleta nos trasladan
por senderos a puntos panorámicos donde obtendremos
excelentes vistas de sus paisajes, como así también las
huellas del pasado precolombino.
Por Ruta 9 hacia el norte, luego de recorrer 20 km se puede
desviar para visitar El Cadillal y el viaducto de El
Saladillo. Si bien pertenecen al denominado circuito de las
Yungas son dos atractivos de singular belleza e importancia
que se recomiendan conocer.
El Cadillal es una apacible villa con calles en declive a
metros del dique homónimo donde se pueden realizar
actividades náuticas y pescar en el marco de un encantador
paisaje.
El viaducto el Saladillo constituye una obra magnífica de la
ingeniería, que se inauguró en el año 1.884. Única en su
tipo, lo que justificó que se lo designe Monumento Histórico
Nacional en el año 1.999.
Continuando por Ruta 9 y a 75 km de San Miguel de Tucumán
llegamos a la ciudad de Trancas, poblado que nació hacía el
año 1.600 en un paraje cercano que hoy se conoce como Villa
Vieja. Hacia 1781 el sitio se constituyó en un centro
estratégico para la defensa del norte. Así, este pueblo se
convirtió en escenario de algunos de los hechos más
resonantes de nuestra independencia, ya que fue en el año
1816 cuando el Gral. Manuel Belgrano retoma el mando del
Ejercito del Norte, en reemplazo del Gral. José Rondeau.
Cuando llegó el ferrocarril hacia 1.900, la población se
traslada 2 km al sudoeste a su actual emplazamiento. De la
Villa Vieja quedó como testimonio el Templo del Sagrado
Corazón, que data del año 1.760 y fue testigo de importantes
hechos históricos. Al norte de Trancas, apenas a 6 km,
encontramos el “Pozo del Pescado”, fuente milagrosa que
recuerda el paso de San Francisco Solano por ese lugar.
A 24 km al oeste de Trancas se encuentra San Pedro de
Colalao, villa turística extendida a lo largo de un angosto
valle a 1.100 m.s.n.m, y bordeada por dos ríos típicos de
montaña: el Tipa y el Tacanas.
La plaza central Leocadio Paz, está enmarcada por antiguas
casonas de fines del siglo XIX, de sobrias líneas del
clasicismo italianizante. Su añosa arboleda de tipas y
flores de estación junto a la Iglesia de San Pedro, el Museo
y la Biblioteca Juan Bautista Alberdi y la Comuna, entre
otros edificios se destacan en el entorno.
Todos los años en el mes de febrero se realiza la
representación del Milagro de Lourdes en la Gruta de
Lourdes, réplica de la original francesa, ubicada a la
entrada de la villa.
Otro atractivo de importancia es la Reserva Fitozoológica
Dr. Carlos Pellegrini, de 400 ha y donde habitan más de 150
especies entre exóticas y autóctonas.
El gran valor arqueológico de la zona se encuentra
representado por la “Piedra Pintada” (petroglifo) y Tiu
Cañada entre otros vestigios precolombinos.
Desde la Villa de San Pedro de Colalao se pueden realizar
una variedad de excursiones a pie, a caballo o en bicicleta
para visitar puntos de interés como Chulca, Puente del
Indio, Laguna Escondida, entre otros.
Retomando el circuito, a 18 km al oeste de la villa de San
Pedro, se encuentra Hualinchay, pintoresco caserío rodeado
de montañas, que lo convierten en un atractivo visual de
singular importancia. Desde esta localidad nace una huella
que une esta región con la localidad de Colalao del Valle,
excursión que puede ser realizada a pie o a caballo, y que
se recomienda emprenderla en compañía de guías.
Hacia el sur por Ruta Provincial 311 y luego de empalmar
Ruta provincial 312, se accede a Ruta Nacional 9. A lo largo
de todo este trayecto se podrán apreciar hermosos valles
colmados de naturaleza y vistas admirables, atravesando
localidades como Gonzalo, Choromoro y estancias de la zona.
Al acceder a la mencionada Ruta Nacional, en dirección sur
se regresa a San Miguel de Tucumán.
Circuito Valles Calchaquíes
Tierra extraordinaria que ofrece miles de sorpresas con un
encanto antiguo, donde historia, naturaleza, tradiciones,
arqueología y mitos, forman una alianza excepcional, razones
que la constituyen en una región turística de inevitable
asombro. Recorrido turístico por excelencia, que busca el
acceso al Norte Argentino a través de las montañas.
Partiendo desde la Capital hacia el sur por RN 38, camino a
los valles, se pueden visitar las Ruinas Jesuíticas de San
José de Lules donde se conserva la capilla y el claustro.
Tras recorrer 16 Km. se llega a Famaillá conocida por las
típicas empanadas tucumanas. Continuando hasta Acheral se
empalma con la RP 307, marcando así el ascenso a los valles.
Miles de helechos capturarán la curiosidad del viajero, al
igual que los grandes árboles. El camino se interna, de
pronto, en la quebrada del río Los Sosa, que forma parte de
la Reserva Natural Los Sosa, el mismo a poco de andar se
hace de cornisa, con curvas cerradas. Allí ya la selva
deslumbra e invita a detenerse, especialmente en la curva a
la que se asoma el monumento El Indio. Luego, en el lugar
conocido como apeadero militar, la vegetación comienza
nuevamente a perder densidad, con los alisos, sauces y pinos
como protagonistas. La entrada al Valle de Tafí es
simplemente bella. De forma oval, el valle se encuentra
encerrado entre el cerro Muñoz y las cumbres del Mala Mala,
y dividido por el río Tafí. En su centro reposa el embalse
La Angostura, el cual forma parte de la Reserva Natural La
Angostura. En la margen sur del dique se halla la localidad
de El Mollar, donde se encuentra la Reserva Arqueológica de
Los Menhires, que reúne más de un centenar de monolitos de
piedra labrada realizados por la cultura Tafí. Vale la pena
visitarlos y admirar sus grabados con figuras humanas, de
felinos, con pinturas originales y algunos diseños fálicos.
Tafí del Valle se encuentra a 2.000 metros de altura. Con
sus 2.600 habitantes, es una villa típicamente turística,
que conserva el Conjunto Jesuítico de La Banda, cuya parte
más antigua fue levantada por los jesuitas en la primera
mitad del siglo XVIII. El museo arqueológico del interior
del complejo posee piezas de las culturas Tafí y Santa
María, además de imágenes y pinturas de la época virreinal.
Junto a otras estancias jesuíticas, La Banda conforma un
particular circuito rural, centro productivo del famoso
queso tafinisto. La visita a los artesanos del lugar, las
cabalgatas y las caminatas a través de largos recorridos por
las cumbres de la zona, embellecidas con cascadas de hasta
70 metros de altura, son programas ideales para conocer el
gran valle de Tafí. Además, en las afueras del pueblo, la
reserva arqueológica La Bolsa conserva restos prehispánicos,
como sitios de cultivo, residencias y una aldea muy antigua.
La RP 307 se encarga de introducir al viajero a los Valles
Calchaquíes por el sur, ascendiendo en pronunciado zigzag
hasta el Abra del Infiernillo, a 3.042 m. s.n.m., desde
donde se obtiene una vista sublime. Allí comienza el
descenso, pero ahora las laderas comienzan a mostrar sus
primeros cardones y, más adelante, el valle se manifiesta
con su típica vegetación, salpicada de algarrobos, churquis,
chañares y talas, además de sauces y álamos. Amaicha del
Valle es el siguiente punto de detención, para visitar la
plaza y sus alrededores, y conocer algo más sobre la Fiesta
de la Pachamama, que en la actualidad coincide con los
festejos del Carnaval y está vinculada con los ritos
relacionados a la fertilidad del ganado y de los cultivos.
Luego de empalmar con la RN 40, las Ruinas de Quilmes
irrumpen a la izquierda. Fue uno de los más importantes
asentamientos prehispánicos de los calchaquíes, que
estuvieron allí desde el 800 d.C. En el siglo XVII llegó a
tener 3.000 habitantes en el área urbana y 10.000 en los
alrededores. En la falda del cerro se advierten las
reconstrucciones de la zona residencial, rematada por una
fortaleza situada en la cima y dos fortines a ambos
costados, sobre la cornisa. Una serie de pasillos permiten
la visita guiada del complejo, que fue el último bastión de
la resistencia aborigen ante el avance español y que
claudicó recién en 1667, tras lo cual 1.700 sobrevivientes
fueron trasladados a pie hasta las proximidades de Buenos
Aires (la actual ciudad de Quilmes), adonde llegaron apenas
400. En el museo del sitio se pueden ver piezas rescatadas
de las excavaciones realizadas allí, y junto a él se
encuentran una confitería y un hotel. La legendaria RN 40 se
pierde en el valle rumbo a Cafayate, no sin antes pasar por
Colalao del Valle, en cuyas cercanías se encuentra El Pichao,
un yacimiento arqueológico similar al de los Quilmes, aunque
no tan restaurado.
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