La Quiaca - Provincia de Jujuy
A una distancia de 289 km. de San Salvador de Jujuy, esta
ciudad fronteriza (limita con Bolivia), está a 3.442 m.s.n.m.
Su nombre proviene del aimara “Quisca”, que quiere decir
“piedra cortante para trasquilar ganado”.
En 1908 las vías del Ferrocarril Central Norte llegaron por
la Puna a la frontera; se construyó la estación limítrofe y
un viaducto de tres arcos sobre el río de la Quiaca,
dándosele a la estación el nombre del río, que hace de
límite natural. Con el correr del tiempo La Quiaca fue
creciendo y adquiriendo mayor importancia a partir de
mediados del siglo XX. Del otro lado, a su vez, surgió al
mismo tiempo la localidad de Villazón, nombre que se le dio
en homenaje al presidente boliviano Eliodoro Villazón
Está ubicada en el altiplano y en plena frontera. El río La
Quiaca la separa de la República de Bolivia. Un puente
internacional vincula las ciudades de La Quiaca (Argentina)
y Villazón (Bolivia).
Es capital del departamento de Yavi desde 1917. De clima
puneño, se halla a una altitud de 3.442 metros sobre el
nivel del mar y cuenta con una población actual de 14.909
habitantes, según el Censo provisorio del año 2001.
Sus límites son:
Al Sur limita con la localidad de Piedra Negra; al Norte,
con el paso fronterizo hacia la localidad boliviana de
Villazón; al Oeste, con la cuesta de Toquero y al Este, con
los Cerros Ocho Hermanos.
Sus salidas son:
Al Sur, por la Ruta Nacional N° 9, que la comunica con la
ciudad de San Salvador de Jujuy a 298 km. Al Este, la Ruta
Provincial N° 5 la comunica con la ciudad histórica de Yavi.
Hacia el Norte el Paso fronterizo la comunica con la ciudad
de Villazón (Bolivia) y hacia el Oeste tiene una salida
hacia la ciudad de Santa Catalina.
Origen de su nombre:
Según Horacio Carrillo, su nombre proviene del aimara como
una alteración del “quisca”, que es “piedra cortante para
trasquilar el ganado”, ya que en la comarca hay numerosas
vetas de esquistos apropiados para fabricar ese utensilio
primitivo. La misma palabra “quisca”, en quichua, es
“espina”. En aimara “quehta” es recoger las papas que han
quedado bajo tierra. Serán seguramente esas papitas menudas
que abandona el labrador en sus cosechas. Entonces podría
ser que “Quiaca” signifique “lugar de papas menudas”.
El quichua puede dar otra explicación: puede ser la
composición de las palabras “quita” y “acja”, esto es:
“comarca de chicha”.
Sus características:
La Quiaca se encuentra ubicada dentro de la zona llamada
Puna Seca, donde las condiciones climáticas son muy
particulares y los cambios de temperatura son intensos. En
general, el clima es frío y seco, especialmente durante los
meses de invierno. Su temperatura media anual es de 9.2°C,
en verano de 12°C y en invierno de 4.6°C. Durante el día
tiene lugar fuerte insolación y se registran amplitudes
térmicas de hasta 30°C. En las noches se presentan fuertes
descensos térmicos.
La atmósfera es casi siempre límpida, favoreciendo los
grandes cambios de temperatura.
En La Quiaca las precipitaciones medias anuales son de
aproximadamente 300 mm, produciéndose casi en su totalidad
entre los meses de noviembre y marzo. La sequedad
atmosférica es acentuada.
La humedad ambiente es muy baja: 66%
La Quiaca presenta configuraciones habitacionales y
culturales en la forma de vida de sus pobladores, diferentes
a la del resto de los pobladores de la Puna, los cuales se
agrupan en reducidas comunidades, que viven de una mínima
agricultura y de los animales que crían (llamas, cabras y
ovejas) en los pequeños valles y en las hondonadas.
La Quiaca, en su territorio, presenta dos zonas
diferenciadas:
LA ZONA URBANA:
Allí se concentran todos sus servicios, destacándose su
arquitectura en piedra como también la Iglesia del Perpetuo
Socorro.
LA ZONA RURAL:
Compuesta por las localidades de:
La Quiaca Vieja, a 3 km, ubicada sobre el acceso a la ciudad
por Ruta Nº 9.
Sansana Sur, a l2 km., población rural dispersa.
Sansana Norte, a 6 km., población rural dispersa a la que se
accede por Ruta Nº5, camino a Yavi.
La Posa, a 9 Km., paraje cercano a Sansana Sur.
Ojo de Agua, a 7 km., ubicada camino a Santa Catalina
ingresando por Ruta Nº 5. Población dispersa rural.
Tafna, a 14 km., ubicada camino a Santa Catalina ingresando
por Ruta Nº 5. Población dispersa y rural.
Abra Colorada, a 50 km.: productores ganaderos con
producción de autoconsumo.
Cerrillos, a 70 km.: poblado histórico con muy pocos
habitantes, en él se encuentra una capilla histórica y un
antigal.
Rodeo, a 50 km.: la población es muy dispersa.
Los ríos:
Los ríos que se encuentran en la jurisdicción del municipio
son:
El río La Quiaca, que sirve de límite natural con la
República de Bolivia; el río Sansana y el Toro Ara.
Flora:
En La Quiaca la flora natural es escasa; hay una falta de
vegetación arbórea de gran porte. Las especies vegetales de
importancia para los pobladores son la tola y el churqui
(siendo la primera la más puneña), y se encuentra también
chijua, tolilla y yareta. Han sido muy explotados por ser la
principal fuente de leña en la región, sobre todo la tola.
Fauna:
La vida está representada por manadas de vicuñas y llamas a
los que se suman animales domésticos como el asno, las
cabras y las ovejas.
Los animales de la Puna son pocos y muy ampliamente
distribuidos. Casi se ha extinguido la chinchilla; quedan
pocos suris y cóndores y las vicuñas tuvieron que ser objeto
de una acción especial de resguardo y control. Algunos
animales exóticos casi se han vuelto salvajes, como es el
caso de los burros, ocupando el lugar de los animales
autóctonos en la cadena alimentaria.
Fuente:
Secretaría de Turismo de Jujuy
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