El Escudo Nacional Argentino
Hasta que la Asamblea de 1813 ordenó el sello que debían
usar ella y el Poder Ejecutivo, todos los actos
gubernamentales se legalizaban con las mismas armas reales
utilizadas durante el Virreinato. Existen testimonios que en
1811 y 1812 -cuando fue necesario- se mandaron hacer nuevos
sellos reales o se hicieron componer los deteriorados por el
uso.
El empleo de las armas reales para tales casos puede verse
en todos los documentos oficiales, desde que se instaló la
Primera Junta en 1810, hasta 1813, en que fueron sustituidas
por las de la Asamblea.
Desde antes de la Revolución de Mayo, y por varios años
después, era siempre Juan de Dios Rivera quien ejecutaba los
nuevos sellos o reparaba los que el uso dejaba en malas
condiciones.
La Asamblea General Constituyente se instaló el 31 de enero
de 1813, y si bien no se conoce ninguna ley ni decreto que
lo establezca, desde pocos días más tarde de su instalación
comenzó a usar en sus documentos el sello que hoy es nuestro
Escudo Nacional. Puede afirmarse esto, porque se conservan
dos cartas de ciudadanía expedidas por aquélla, de fecha 22
de febrero de ese mismo año, en las que aparece por primera
vez ese sello estampado en lacre. Una de ellas se guarda en
el Museo Histórico Nacional, extendida a favor de don
Antonio Olavarría, y está firmada por el presidente del
Cuerpo, general Alvear, y por el secretario Vieytes.
No existe de esa época ninguna ley o decreto que
expresamente establezca que el mismo diseño de ese sello sea
el Escudo Nacional, pero debido a disposiciones
gubernamentales concordantes pasó a ser el blasón de la
argentinidad ; gobiernos y pueblos la adoptaron, sin que
ninguna sanción oficial lo impusiera, pues el uso por sí
solo lo consagró.
El 13 de marzo de 1813 aparece la primera mención oficial
acerca del sello. El redactor de la Asamblea dice en la
sesión de ese día : Hecha una moción en este día por uno de
los ciudadanos representantes para que se designe al Supremo
Poder Ejecutivo el sello que debe usar en sus diplomas y
contestaciones oficiales, se acordó por unanimidad de votos
lo siguiente :
DECRETO
La Asamblea General Constituyente ordena que el Supremo
Poder Ejecutivo use el mismo sello de este Cuerpo Soberano,
con la solo diferencia de que la inscripción del Círculo sea
la de `Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del
Río de la Plata`.
TOMAS VALLE - Presidente
HIPOLITO VIEYTES - Diputado Secretario
Con respecto al dibujo, se ignora completamente quién lo
ejecutó y quién ideó la utilización de emblemas que en
conjunto representan gloria, unión y libertad, nombrados por
los rayos del sol naciente.
A lo largo del tiempo, el escudo fue objeto de alteraciones
que comenzaron con las disposiciones de la misma Asamblea
relativas a la supresión del sol naciente y al agregado de
trofeos militares. Otras posteriores, realizadas en sellos
de documentos y en grabados de publicaciones, consistieron
en ponerle al sol cara de angelito, alterar el número de sus
rayos, aumentar el número de banderas, variar las
proporciones de la eliPsis, modificar la forma y la
inclinación del gorro de la libertad, y otras.
Todo ello hizo sentir la necesidad de su reglamentación.
Varias disposiciones del Poder Ejecutivo Nacional intentaron
corregir la falta de uniformidad y las modificaciones
caprichosas. Ello se logró con el Decreto Nº 10.302, dictado
en Acuerdo General de Ministros, del 24 de abril de 1944.
En cuanto a su simbolismo, se considera que los antebrazos
humanos que estrechan sus diestras en el cuadro inferior,
representan la unión de los pueblos de las Provincias Unidas
del Río de la Plata. El gorro de gules -comúnmente
denominado frigio- es un antiguo símbolo de libertad y la
pica (lanza corta) evidencia el propósito de sostenerla, de
ser necesario, con las armas. El sol, en su posición de
naciente, anuncia al mundo la aparición de una nueva Nación.
Los laureles son símbolos heráldicos de victoria y triunfo,
y evidencian las glorias ya adquiridas en Suipacha y en
Tucumán. En cuanto a la cinta en forma de moño con los
colores azul, plata (blanco) y azul, similares a los de los
dos cuarteles de la elipse, es alusiva a la nacionalidad
argentina.
Bibliografía:
Los símbolos patrios, Dardo Corvalán Mendilaharsu.
Historia de los símbolos nacionales argentinos, Luis Cánepa
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